Me gustaría hablar de cada día de
la Semana Santa en un único post, así que a medida que vayan pasando los días y si realmente merece la pena que comente algo sobre ellos, iré añadiendo los comentarios en esta única entrada. Pues nada, ¡adelante!
JUEVES SANTO:
Esta mañana me han despertado los relámpagos, creí que llegaba el fin del mundo! A la porra todos los planes que tenía para hoy...y eso que en Málaga es casi un hito que llueva, pero ¡pisha! no podía haber esperado tan sólo un diíta... (si me escucharan las cofradías del Viernes Santo me lapidaban...jajaja!) Tenía planeado ver la Semana Santa en un pueblo... por variar, pero al final... ná de ná! Esta foto es un fiel retrato de cómo amaneció el día...me ha dado miedo, en serio!

No he podido evitar acordarme del genial Bela Lugosi y su famoso "Pull the string!!"
MIÉRCOLES SANTO:
Lamentable el comportamiento que tuvo ayer el clima...El peor enemigo de la Semana Santa hizo acto de presencia y acabó saliéndose con la suya... Todos en sus casas hermandades sufriendo por no salir a la calle. Acompañé a Pepito en su labor periodística a cubrir la 'no salida' del Rico y me encontré con el Pipí éste de la tele, que resulta es hombre de trono de esta cofradía... *nota: es más atractivo al natural, la verdad, jajaja! Lo más provechoso del día fue que ayer di el primer paso en la búsqueda de mi queso..., crucemos los dedos...:D!
DOMINGO DE RAMOS:
Inconsciente, recuperándome de la noche anterior, sin comentarios…
LUNES SANTO:
Casualidades, encuentros y bocadillos de tortilla a la pasión.
Ayer lunes salí de mi casa a las 12:30 de la mañana y regresé a las 3:30 de la madrugada. Son ocasiones excepcionales que una debe aprovechar por esto de las fiestas pero que en absoluto van con el ritmo sosegado que mi cuerpo y mente requieren para estar física y psíquicamente bien. Tuve la ocasión de volver a encontrarme con Miriam, una chica encantadora, que conocí un día yéndome de aventura a otras tierras andaluzas… Esta fuengiroleña con cara de niña tiene más marcha en el cuerpo que Pocholo invitado a una barra libre en Ibiza. Nos tomamos un vinito en ‘La antigua casa del Guardia’, lugar tipiquísisisimo de Málaga con tropecientos años de antigüedad, donde los camareros aún visten bata blanca como entonces y te hacen la cuenta (ahora en euros, claro) con una tiza sobre la barra de madera. Tengo que volver más a menudo a este sitio… el vino Pajarete está de escándalo. Aquí aparecemos las dos en el susodicho lugar! :D!

También conocí a Chiqui, amiga de hace muchos años de Miriam, también muy maja que nos llevó a la zona de Teatinos (hay que ver cómo está subiendo esta zona en cuanto locales de marcha, pubs, restaurantes…) para comer en el paraíso de las pizzas y la pasta. Nada más leer el nombre del sitio enseguida pensé que aquello tenía que ser pecado: PURA GULA…(ufff!) Yo tenía un hambre importante…(*nota: Estoy engordando… debo de empezar a cuidarme, al gimnasio de cabeza la semana que viene) y aquello era un buffet libre donde podías comer lo que quisieras de ensaladas, pasta y pizzas. Los camareros iban pasando por las mesas ofreciéndote todo tipo de pizzas… y claro… a mi se me metían por los ojos todas…! Ahora sé porque se llama PURA GULA. Para el postre (momento que más espero de una comida) ¡pizza dulce! ¡Toma ya! ¡Pa´ reventar! Lo peor de todo es que ¡también me las comí! ¡Buaaaa! Me sentí fatal, qué manera de tragar! Este lugar no es el más indicado para ir en una primera cita…no queda muy femenino comer tanto delante de un chico! Jajaja!

El mundo resulta ser un diminuto pañuelo. Casualmente Chiqui, que conocí a través de Miriam conocía un amigo mío de la infancia que ahora vive en Málaga y con el que comí hace un par de semanas. Me tuve que reír de las casualidades de la vida. Al final acabé en casa de este amigo haciendo tiempo para recoger al ‘fatigas’ de Pepito que ya empezaba a echarme en cara que lo había abandonado todo el Santo Día (nunca mejor dicho, a veces se pone de un intratable…:D!) Dicen que una persona a lo largo de su vida debe de escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol (el orden no lo tengo muy claro) pero no hablan de lo que no deben hacer, pues bien, yo creo que una debería ser no comprometerse en serio con José Antonio Sau para que te enseñe la Semana Santa de su tierra… ¡arrgggg! Ahora más o menos lo medio llevo porque al final me ha terminado por enganchar… pero recuerdo que al principio era como pa´rajarse las venas!
A veces las muestras de amor hacia una persona se condensan en pequeños actos cotidianos que a su vez implican esfuerzo y sacrificio por parte de la persona que entrega ese cariño. Y si ese sacrificio significa ir a llevarle la cena a la persona amada que cumple una promesa como nazareno del Cristo con mayor número de devotos de toda Málaga, entonces, el amor hacia esa persona tiene que ser INMENSO. Peleas continuas con los espectadores que no te dejan cruzar al otro lado de la calle, patadas, pisotones, atropellos de carritos de bebés y madres frenéticas porque ¡Cuidado, le aplastan al niño de 6 meses! ¡Por el amor de dios, señora meta al niño ya en la cama y sáquelo de este holocausto caótico! Horas de espera, cansancio y aburrimiento, porque la Semana Santa no te gusta y tanta gente aglomerada te hace sentirte cuanto menos inquieto y deseperado. Desesperado por encontrar a esa persona y entregarle el puñetero bocadillo de tortilla, que está más frío ya que la parabólica de un esquimal decides seguir resistiendo, contra viento marea, cirios y bombas lacrimógenas de incienso... Una llamada telefónica te indica la posición aproximada donde se encuentra el objetivo deseado: fila tal, sección tal, junto al portador del Guión de la hermandad… más o menos por ahí, ¿estás? Bien, pues cuenta unos cuatrocientos nazarenos pa´tras y empieza a reconocerle por la estatura, los andares, la contraseña que te hace poniéndote los ojillos a la virulé, cualquier gesto es válido… Y al final cuando el sudor frío te corre por la frente, porque la abuela de turno te está dando codazos por colarte y taparle la vista: - “Disculpe, sólo será un momento, voy a entregar un bocadillo, sólo eso, lo prometo” Pero no cuela, y la abuela empieza a ponerse cada vez más nerviosa y empieza a insultarte porque no puede ver bien a su Cristo de sus entrañas, y tu no puedes cumplir con la misión de alimentar a tu amor de tus entrañas, y todo es un lío, y te frustras, y te cabreas y te preguntas…¿¡Que puñetas hago aquí¡? Pero al final, cuando estás a punto de abandonarte a la suerte de un montón de personas alentadas por las ganas de linchamiento de una viejecita chiquitita pero matona… por fin, tu amor aparece y sale un momento de la fila… y se come el fruto algo apachurrado del amor en forma bocadillo de tortilla que lleva 5 horas macerando en tus manos,…. Porque el amor al final siempre triunfa, y puede vivir dentro de cualquier cosa ya sea en un beso, una mirada o un bocadillo de tortilla. (Te lo dedico a ti amigo de la infancia…ojalá todo se arregle…!)